Julia vive en Valencia. Es una mujer decidida y atractiva, o lo era antes de que un día decidiera huir de las palizas habituales, de los insultos diarios, de las humillaciones incesantes. Ahora es una de esas veinticinco mil mujeres que viven acosadas y amenazadas por sus parejas... o por quienes ellas escogieron un día como sus parejas y acabaron convirtiéndose en bestias irreconocibles. Viven con sobresalto cada vez que suena el timbre de casa, cada salida a la compra, cada llamada de teléfono. Sobreviven sin entender el pecado que las ha traído a este infierno.
Abdelmajeed al Zindani vive en Yemen y considera que las mujeres son bienes muebles que no deben salir de casa, porque eso significa que se mezclarían con los hombres para trabajar, hacer política o divertirse. Algo que, según Zindani, provocaría una bacanal de dimensiones cósmicas, con adulterios a gogó, hijos ilegales y todos los desmadres que pueda imaginar su calenturienta cabeza.
Warren Jeffs vive en California, Estados Unidos y cree que las mujeres son propiedad privada de la secta mormona que dirige y que no deben salir de los límites de su rancho. Warren tiene más de una docena de esposas, muchas de ellas menores de edad. Cree que acostarse con niñas adolescentes es la mejor forma de poblar la Tierra con fieles devotos, muy devotos pero sobre todo fieles.
Zindani y Jeffs no se conocen, pero tienen tantas cosas en común que se quedarían de pasta boniato, en el improbable caso de que se encontrasen.....y alguno de los dos viviese para contarlo, claro. Ambos odian los bares, las playas, los bailes, las películas, los libros que no dicen lo mismo que ellos piensan y, sobre todo, ambos desprecian profundamente el sexo que les dio la vida. Ambos creen mutuamente que el demonio es el otro. Quizá sean el mismo diablo que viajó a Sevilla para visitar al individuo que mató a su mujer a cuchilladas mientras dormía. Dijo que no sabía lo que hacía porque estaba poseído por el demonio. Pobre Lucifer, ¡si levantara la cabeza!.
martes, 23 de septiembre de 2008
miércoles, 16 de julio de 2008
Esto se hunde
“Martín se fue a la mierda.
¡¡Ay señor, ay señor, que pena!!
Y con él toda su empresa...
y un montón de desgraciaos.”
Llevan los opinólogos dos días sin parar de darle al botón de alarma. ¡Esto se hunde!. Resulta que (os lo cuento por si vivís en Marte) la que pasaba por ser la mayor constructora del país ha declarado “solicitud de concurso de acreedores”, que es un forma tonta de llamarle a la antigua “suspensión de pagos”, que ya de por sí era una forma elíptica de decir “oficialmente me he quedado sin un puto duro y, como el estado no me haga un préstamo-regalo, no te voy a dar ni un puto euro”.
¡Atención los listos!. No, vosotros no podéis declarar vuestras deudas como “solicitud de concurso de acreedores”. Vosotros no podéis endeudaros hasta lo impagable contándoles a los bancos que vuestro negocio durará toda la vida, ganando cada año más que el anterior, vendiendo castillos dibujados en un papel; y sobre todo, ni tenéis cara de aspirante a la presidencia del Madrí, ni podéis pedir dinero al estado....dad gracias a poder pagarle.
Entre todo el aluvión de datos de Martinsa-Fadesa se me ha colado uno en la neurona. La empresa en cuestión tiene prevista una urbanización en Valencia, que no ha comenzado a construirse pero que ya tiene pisos vendidos aunque “está en proceso de concesión de licencias y permisos”. O sea, los tíos todavía no tenían licencia y ya habían vendido la casa, que por cierto no existía. No quiero ni pensar en el resto del chamulleo.
En fin, esto se hunde. No hay gente ‘pa’ tanta casa y los pobres especuladores van a tener que retirarse a llorar en la soledad de sus fincas, amargados al borde de la piscina y consolándose con un miserable Moët Chandon. ¿Y nosotros?. Pues podemos pillarnos una copa y ponernos a contemplar el ocaso del planeta que, por el momento, es gratuito e imparable.
¡¡Ay señor, ay señor, que pena!!
Y con él toda su empresa...
y un montón de desgraciaos.”
Llevan los opinólogos dos días sin parar de darle al botón de alarma. ¡Esto se hunde!. Resulta que (os lo cuento por si vivís en Marte) la que pasaba por ser la mayor constructora del país ha declarado “solicitud de concurso de acreedores”, que es un forma tonta de llamarle a la antigua “suspensión de pagos”, que ya de por sí era una forma elíptica de decir “oficialmente me he quedado sin un puto duro y, como el estado no me haga un préstamo-regalo, no te voy a dar ni un puto euro”.
¡Atención los listos!. No, vosotros no podéis declarar vuestras deudas como “solicitud de concurso de acreedores”. Vosotros no podéis endeudaros hasta lo impagable contándoles a los bancos que vuestro negocio durará toda la vida, ganando cada año más que el anterior, vendiendo castillos dibujados en un papel; y sobre todo, ni tenéis cara de aspirante a la presidencia del Madrí, ni podéis pedir dinero al estado....dad gracias a poder pagarle.
Entre todo el aluvión de datos de Martinsa-Fadesa se me ha colado uno en la neurona. La empresa en cuestión tiene prevista una urbanización en Valencia, que no ha comenzado a construirse pero que ya tiene pisos vendidos aunque “está en proceso de concesión de licencias y permisos”. O sea, los tíos todavía no tenían licencia y ya habían vendido la casa, que por cierto no existía. No quiero ni pensar en el resto del chamulleo.
En fin, esto se hunde. No hay gente ‘pa’ tanta casa y los pobres especuladores van a tener que retirarse a llorar en la soledad de sus fincas, amargados al borde de la piscina y consolándose con un miserable Moët Chandon. ¿Y nosotros?. Pues podemos pillarnos una copa y ponernos a contemplar el ocaso del planeta que, por el momento, es gratuito e imparable.
domingo, 6 de julio de 2008
Ilusión Europtica
Durante la pasada Eurocopa un día me quedé dormido mientras la gloriosa selección española exhibía con orgullo su camiseta patrocinada por una marca de coches coreanos, y tuve un sueño.
Soñé que un montón de chavales jugaban la liga europea, que esta vez incluía a los turcos, y que los nuestros iban ganando. Que los nuestros eran un grupito de distintas procedencias, que jugaban sincronizados como un reloj y que cuando volviesen a sus respectivas casas/club volverían a ser rivales, que no enemigos. Creí que el RH negativo, se mezclaba con el salero sureño y se aliñaba con el 'seny' mediterráneo, para pasar tamizado por la sobriedad mesetaria, y que todo eso daba un plato sabroso y picantón, de digestión amable y placentera.
Entonces me despertaron los alaridos de una manada enarbolando banderas, azuzada por los ladridos de los pastores televisivos y dirigida por unos odres barbados disfrazados de toreros. La muchedumbre apestaba a patriotismo barato, justo el mismo hedor que despedían sus detractores. Unos y otros se escupían a la cara el rencor envuelto en banderitas de colores.
Mientras me despertaba del todo, llegaron en cayuco casi dos centenares de afortunados sobrevivientes que tendrán la oportunidad de colaborar en el progreso de Europa trabajando, en el mejor de los casos, 60 horas semanales, o en el peor de los casos, residiendo a cuenta del estado del bienestar durante 18 meses en un centro de concentración.....perdón, quise decir, de acogida.
Soñé que un montón de chavales jugaban la liga europea, que esta vez incluía a los turcos, y que los nuestros iban ganando. Que los nuestros eran un grupito de distintas procedencias, que jugaban sincronizados como un reloj y que cuando volviesen a sus respectivas casas/club volverían a ser rivales, que no enemigos. Creí que el RH negativo, se mezclaba con el salero sureño y se aliñaba con el 'seny' mediterráneo, para pasar tamizado por la sobriedad mesetaria, y que todo eso daba un plato sabroso y picantón, de digestión amable y placentera.
Entonces me despertaron los alaridos de una manada enarbolando banderas, azuzada por los ladridos de los pastores televisivos y dirigida por unos odres barbados disfrazados de toreros. La muchedumbre apestaba a patriotismo barato, justo el mismo hedor que despedían sus detractores. Unos y otros se escupían a la cara el rencor envuelto en banderitas de colores.
Mientras me despertaba del todo, llegaron en cayuco casi dos centenares de afortunados sobrevivientes que tendrán la oportunidad de colaborar en el progreso de Europa trabajando, en el mejor de los casos, 60 horas semanales, o en el peor de los casos, residiendo a cuenta del estado del bienestar durante 18 meses en un centro de concentración.....perdón, quise decir, de acogida.
jueves, 12 de junio de 2008
Historias de la puta crisis
Ayer por la noche el paisaje de mi bar de cabecera estaba atiborradamente asolado por la crisis.
En la barra la clientela acaparaba copas a un ritmo desenfrenado intentando evitar que sus hígados quedasen desbastecidos.
Una divorciada al borde de la menopausia intentaba llevarse a su casa todas las existencias de testosterona que encontraba a su alcance antes de que la soledad colapsase los accesos a su tálamo vacío.
Un solitario consumía recuerdos de forma vertiginosa pretendiendo evitar realidades antes de que el precio de la memoria se pusiese por las nubes.
Un grupo de energúmenos despilfarraba patriotismo futbolero para llenar las estanterías vacías de su cerebro.
Una pareja se aburría mutuamente en un desesperado intento de desbloquear la autovía de su matrimonio.
Un pakistaní sonreía impertérrito ofreciendo rosas inodoras recién llegadas de algún invernadero cultivado por neoesclavos africanos.
Cuando volvía a casa un indigente dormía placidamente en su cajero.
En la barra la clientela acaparaba copas a un ritmo desenfrenado intentando evitar que sus hígados quedasen desbastecidos.
Una divorciada al borde de la menopausia intentaba llevarse a su casa todas las existencias de testosterona que encontraba a su alcance antes de que la soledad colapsase los accesos a su tálamo vacío.
Un solitario consumía recuerdos de forma vertiginosa pretendiendo evitar realidades antes de que el precio de la memoria se pusiese por las nubes.
Un grupo de energúmenos despilfarraba patriotismo futbolero para llenar las estanterías vacías de su cerebro.
Una pareja se aburría mutuamente en un desesperado intento de desbloquear la autovía de su matrimonio.
Un pakistaní sonreía impertérrito ofreciendo rosas inodoras recién llegadas de algún invernadero cultivado por neoesclavos africanos.
Cuando volvía a casa un indigente dormía placidamente en su cajero.
viernes, 6 de junio de 2008
Un país de linchadores
Brama la muchedumbre. Vociferan, insultan y amenazan ante la casa de un pederasta, ante la sede de un partido político, ante el palco de la directiva de un club de fútbol. Queman campamentos de gitanos, golpean los coches de los deportistas, apedrean a sus rivales políticos. Anda la jauría suelta en los telediarios. Se sentencia sin juicio. Se condena de oídas. No importa el motivo, solo importa que el castigo sea ejemplar. Gritan pidiendo justicia pero sólo buscan venganza.
domingo, 18 de mayo de 2008
DECONSTRUCCIÓN INFANTIL
Marco y su mono Amedio dejaron Nápoles y se fueron a Argentina para buscar a su mamá y pasar las mil aventuras que todos conocemos. Old Sathersand abandonó Alemania para recorrer las praderas de Missouri con el indio Winettou. Los padres de Manolito se embarcaron en un puerto gallego para montar en Buenos Aires la tienda en la que conoció a Mafalda. Todos nos criamos con esos héroes de papel.
A principios del siglo XX millones de europeos huyeron de la miseria y la falta de esperanza que se asolaban el viejo continente, con destino al sueño americano. Montaron guetos, campamentos de chabolas y caravanas itinerantes, hasta que lograron instalarse definitivamente y construir avenidas y rascacielos. Fue la mayor emigración masiva que ha conocido la humanidad a la lo largo de su historia. La música, la literatura, el cine y toda nuestra cultura en general son buena prueba de ello.
Hoy sus descendientes colocan en el desierto una gigantescas valla metálica para que no se cuele nadie en su casa. Sus primos de Europa miran asustados a los recién llegados de África, Asia o la América más desafortunada. Algunos gritan “Qué se queden en su casa”, “Viene a quitarnos lo que es nuestro”, “Nos quieren imponer sus costumbres”. Se levantan muros de incomprensión, de odio y se les pone la marca del sospechoso. Hace casi cien años alguien sacó una foto en un puerto gallego: un hombre de rostro cetrino y una mísera maleta en la mano, intenta contener las lágrimas mientras su hijo se abraza a su cintura. Todos los días vuelvo a ver esa cara en los informativos de la tele y la, verdad, prefería las andanzas de Marco.
A principios del siglo XX millones de europeos huyeron de la miseria y la falta de esperanza que se asolaban el viejo continente, con destino al sueño americano. Montaron guetos, campamentos de chabolas y caravanas itinerantes, hasta que lograron instalarse definitivamente y construir avenidas y rascacielos. Fue la mayor emigración masiva que ha conocido la humanidad a la lo largo de su historia. La música, la literatura, el cine y toda nuestra cultura en general son buena prueba de ello.
Hoy sus descendientes colocan en el desierto una gigantescas valla metálica para que no se cuele nadie en su casa. Sus primos de Europa miran asustados a los recién llegados de África, Asia o la América más desafortunada. Algunos gritan “Qué se queden en su casa”, “Viene a quitarnos lo que es nuestro”, “Nos quieren imponer sus costumbres”. Se levantan muros de incomprensión, de odio y se les pone la marca del sospechoso. Hace casi cien años alguien sacó una foto en un puerto gallego: un hombre de rostro cetrino y una mísera maleta en la mano, intenta contener las lágrimas mientras su hijo se abraza a su cintura. Todos los días vuelvo a ver esa cara en los informativos de la tele y la, verdad, prefería las andanzas de Marco.
lunes, 14 de abril de 2008
Efemérides
Parece que no, pero hay días con más gafe que otros, y si no, repasemos lo que ocurría tal día como hoy. La cosa empezó a joderse casi desde el principio. Ya en el año 73 (a secas) los hebreos que defendían desde hacía años la fortaleza de Masada decidieron suicidarse colectivamente un 14 de abril para no entregarse a los romanos, que eran el imperio de aquella época. Ese fue el mismo día que llegó al trono de España Felipe III, el que expulsó a los moriscos y la misma fecha en la que unos diputados le pidieron a Fernando VII que se dejase de gaitas y suprimiese la Constitución de Cádiz para volver al absolutismo más feroz, cosa que el monarca hizo encantado.
Por si fuera poco, también fue el día que John Wilkes asesinó a Abraham Lincoln en un teatro con nombre de coche y cuando nació en Haití, Papa Doc, el más siniestro y sanguinario dictador de una zona del planeta donde abundan este tipo de elementos. Para acabar de rematarla, también fue un 14 de abril el día que escogió el Titanic para chocar contra un iceberg y hundirse mientras tocaba la orquesta. A ver si el día que decidamos proclamar una nueva república andamos un poco más espabilados y le echamos una ojeada a las efemérides. Total, no nos va a ir de esperar veinticuatro horas, a ver si escampa el calendario. Entretanto, recordad que no hay mal que cien años dure, ni idiota que lo soporte.
Por si fuera poco, también fue el día que John Wilkes asesinó a Abraham Lincoln en un teatro con nombre de coche y cuando nació en Haití, Papa Doc, el más siniestro y sanguinario dictador de una zona del planeta donde abundan este tipo de elementos. Para acabar de rematarla, también fue un 14 de abril el día que escogió el Titanic para chocar contra un iceberg y hundirse mientras tocaba la orquesta. A ver si el día que decidamos proclamar una nueva república andamos un poco más espabilados y le echamos una ojeada a las efemérides. Total, no nos va a ir de esperar veinticuatro horas, a ver si escampa el calendario. Entretanto, recordad que no hay mal que cien años dure, ni idiota que lo soporte.
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