Ayer por la noche el paisaje de mi bar de cabecera estaba atiborradamente asolado por la crisis.
En la barra la clientela acaparaba copas a un ritmo desenfrenado intentando evitar que sus hígados quedasen desbastecidos.
Una divorciada al borde de la menopausia intentaba llevarse a su casa todas las existencias de testosterona que encontraba a su alcance antes de que la soledad colapsase los accesos a su tálamo vacío.
Un solitario consumía recuerdos de forma vertiginosa pretendiendo evitar realidades antes de que el precio de la memoria se pusiese por las nubes.
Un grupo de energúmenos despilfarraba patriotismo futbolero para llenar las estanterías vacías de su cerebro.
Una pareja se aburría mutuamente en un desesperado intento de desbloquear la autovía de su matrimonio.
Un pakistaní sonreía impertérrito ofreciendo rosas inodoras recién llegadas de algún invernadero cultivado por neoesclavos africanos.
Cuando volvía a casa un indigente dormía placidamente en su cajero.
jueves, 12 de junio de 2008
viernes, 6 de junio de 2008
Un país de linchadores
Brama la muchedumbre. Vociferan, insultan y amenazan ante la casa de un pederasta, ante la sede de un partido político, ante el palco de la directiva de un club de fútbol. Queman campamentos de gitanos, golpean los coches de los deportistas, apedrean a sus rivales políticos. Anda la jauría suelta en los telediarios. Se sentencia sin juicio. Se condena de oídas. No importa el motivo, solo importa que el castigo sea ejemplar. Gritan pidiendo justicia pero sólo buscan venganza.
domingo, 18 de mayo de 2008
DECONSTRUCCIÓN INFANTIL
Marco y su mono Amedio dejaron Nápoles y se fueron a Argentina para buscar a su mamá y pasar las mil aventuras que todos conocemos. Old Sathersand abandonó Alemania para recorrer las praderas de Missouri con el indio Winettou. Los padres de Manolito se embarcaron en un puerto gallego para montar en Buenos Aires la tienda en la que conoció a Mafalda. Todos nos criamos con esos héroes de papel.
A principios del siglo XX millones de europeos huyeron de la miseria y la falta de esperanza que se asolaban el viejo continente, con destino al sueño americano. Montaron guetos, campamentos de chabolas y caravanas itinerantes, hasta que lograron instalarse definitivamente y construir avenidas y rascacielos. Fue la mayor emigración masiva que ha conocido la humanidad a la lo largo de su historia. La música, la literatura, el cine y toda nuestra cultura en general son buena prueba de ello.
Hoy sus descendientes colocan en el desierto una gigantescas valla metálica para que no se cuele nadie en su casa. Sus primos de Europa miran asustados a los recién llegados de África, Asia o la América más desafortunada. Algunos gritan “Qué se queden en su casa”, “Viene a quitarnos lo que es nuestro”, “Nos quieren imponer sus costumbres”. Se levantan muros de incomprensión, de odio y se les pone la marca del sospechoso. Hace casi cien años alguien sacó una foto en un puerto gallego: un hombre de rostro cetrino y una mísera maleta en la mano, intenta contener las lágrimas mientras su hijo se abraza a su cintura. Todos los días vuelvo a ver esa cara en los informativos de la tele y la, verdad, prefería las andanzas de Marco.
A principios del siglo XX millones de europeos huyeron de la miseria y la falta de esperanza que se asolaban el viejo continente, con destino al sueño americano. Montaron guetos, campamentos de chabolas y caravanas itinerantes, hasta que lograron instalarse definitivamente y construir avenidas y rascacielos. Fue la mayor emigración masiva que ha conocido la humanidad a la lo largo de su historia. La música, la literatura, el cine y toda nuestra cultura en general son buena prueba de ello.
Hoy sus descendientes colocan en el desierto una gigantescas valla metálica para que no se cuele nadie en su casa. Sus primos de Europa miran asustados a los recién llegados de África, Asia o la América más desafortunada. Algunos gritan “Qué se queden en su casa”, “Viene a quitarnos lo que es nuestro”, “Nos quieren imponer sus costumbres”. Se levantan muros de incomprensión, de odio y se les pone la marca del sospechoso. Hace casi cien años alguien sacó una foto en un puerto gallego: un hombre de rostro cetrino y una mísera maleta en la mano, intenta contener las lágrimas mientras su hijo se abraza a su cintura. Todos los días vuelvo a ver esa cara en los informativos de la tele y la, verdad, prefería las andanzas de Marco.
lunes, 14 de abril de 2008
Efemérides
Parece que no, pero hay días con más gafe que otros, y si no, repasemos lo que ocurría tal día como hoy. La cosa empezó a joderse casi desde el principio. Ya en el año 73 (a secas) los hebreos que defendían desde hacía años la fortaleza de Masada decidieron suicidarse colectivamente un 14 de abril para no entregarse a los romanos, que eran el imperio de aquella época. Ese fue el mismo día que llegó al trono de España Felipe III, el que expulsó a los moriscos y la misma fecha en la que unos diputados le pidieron a Fernando VII que se dejase de gaitas y suprimiese la Constitución de Cádiz para volver al absolutismo más feroz, cosa que el monarca hizo encantado.
Por si fuera poco, también fue el día que John Wilkes asesinó a Abraham Lincoln en un teatro con nombre de coche y cuando nació en Haití, Papa Doc, el más siniestro y sanguinario dictador de una zona del planeta donde abundan este tipo de elementos. Para acabar de rematarla, también fue un 14 de abril el día que escogió el Titanic para chocar contra un iceberg y hundirse mientras tocaba la orquesta. A ver si el día que decidamos proclamar una nueva república andamos un poco más espabilados y le echamos una ojeada a las efemérides. Total, no nos va a ir de esperar veinticuatro horas, a ver si escampa el calendario. Entretanto, recordad que no hay mal que cien años dure, ni idiota que lo soporte.
Por si fuera poco, también fue el día que John Wilkes asesinó a Abraham Lincoln en un teatro con nombre de coche y cuando nació en Haití, Papa Doc, el más siniestro y sanguinario dictador de una zona del planeta donde abundan este tipo de elementos. Para acabar de rematarla, también fue un 14 de abril el día que escogió el Titanic para chocar contra un iceberg y hundirse mientras tocaba la orquesta. A ver si el día que decidamos proclamar una nueva república andamos un poco más espabilados y le echamos una ojeada a las efemérides. Total, no nos va a ir de esperar veinticuatro horas, a ver si escampa el calendario. Entretanto, recordad que no hay mal que cien años dure, ni idiota que lo soporte.
miércoles, 26 de marzo de 2008
Cuidados paliativos
El arzobispo de Pamplona, ese vocablo impronunciable con una magdalena en la boca, es emérito. ¿Por qué?. Hombre, pues porque tiene mucho “emérito” lo que dice. Bueno, más que “emérito”, tiene dos cojones, porque el señor, o individuo, tiene los santos huevos, nunca mejor dicho, de aprovechar la Semana Santa, época de dispendio y relajo para la mayoría, para afirmar que la muerte de Jesucristo en la cruz fue “absolutamente digna, a pesar de que no tuvo cuidados paliativos”.
Frenando Sebastián Aguilar, que así le inscribieron sus padres en el registro civil, pronunció el Sermón de las Siete Palabras, pero ya que estaba, dijo unas cuantas más, aderezadas con unas cuantas joyitas . En resumen, el arzobispo sanferminero vino a decir que si Jesucristo las había pasado putas en la cruz, pues los demás tenemos que seguir el mismo camino y jodernos y aguantar el dolor hasta que palmemos.
He investigado el asunto y resulta que Jesucristo no murió en la cruz. No, lo mataron. Bueno, lo ajusticiaron, acusado de hereje, traidor y no se cuantas cosas más. Una lástima que el susodicho arzobispo no estuviese al tanto, porque en lugar de cargarse el derecho a morir dignamente podía haber justificado la pena de muerte.
Frenando Sebastián Aguilar, que así le inscribieron sus padres en el registro civil, pronunció el Sermón de las Siete Palabras, pero ya que estaba, dijo unas cuantas más, aderezadas con unas cuantas joyitas . En resumen, el arzobispo sanferminero vino a decir que si Jesucristo las había pasado putas en la cruz, pues los demás tenemos que seguir el mismo camino y jodernos y aguantar el dolor hasta que palmemos.
He investigado el asunto y resulta que Jesucristo no murió en la cruz. No, lo mataron. Bueno, lo ajusticiaron, acusado de hereje, traidor y no se cuantas cosas más. Una lástima que el susodicho arzobispo no estuviese al tanto, porque en lugar de cargarse el derecho a morir dignamente podía haber justificado la pena de muerte.
lunes, 10 de marzo de 2008
Empanada electoral
Escrutado el 99.9 por ciento resulta que seguimos más o menos como estábamos, pero quizá un poco más cansados. Medio país suspira con alivio, mientras el otro medio afila la lengua para acusar de retrasados mentales a los que no piensan como ellos. Somos así, o por lo menos eso es lo que parece oyendo a los políticos, los tertulianos, los portavoces episcopales, loa agoreros del hundimiento nacional y los que siempre llevan puesto el pijama de la razón..
Hoy anda el personal con unas ojeras anímicas que acusan una empanada mental aguda, producto de un disparatado fin de semana. Resulta que hubo quien no encontró por donde doblar la papeleta para el senado de Eurovisión, marcó la casilla del Chikilicuatre y acabó comprobando como el Barça se quedaba muy lejos de la mayoría absoluta.
Otros en cambio no pudieron pegar ojo durante toda la jornada de reflexión, rezando para que la arena no cegase los ojos de Jorge Lorenzo en Qatar y no fuese adelantado por Llamazares, en un maniobra desesperada para quitarle el último puesto de la pole a los de ERC, mientras Rosa Diez enseñaba pierna desde la banda para despistar a los chicos de Schuster.
Así las cosas, mientras digerimos la sopa de análisis en la que todos han mejorado, evolucionan adecuadamente o se van a casa a cambiarse los calzoncillos, sigue resonando entre una marabunta de gilipolleces la voz de una chavala que acaba de perder a su padre a manos de unos hijos de puta, como soltó textualmente ante los micros de la prensa. A veces tres palabras valen más que mil imágenes....y reconforta un huevo oirlas.
Hoy anda el personal con unas ojeras anímicas que acusan una empanada mental aguda, producto de un disparatado fin de semana. Resulta que hubo quien no encontró por donde doblar la papeleta para el senado de Eurovisión, marcó la casilla del Chikilicuatre y acabó comprobando como el Barça se quedaba muy lejos de la mayoría absoluta.
Otros en cambio no pudieron pegar ojo durante toda la jornada de reflexión, rezando para que la arena no cegase los ojos de Jorge Lorenzo en Qatar y no fuese adelantado por Llamazares, en un maniobra desesperada para quitarle el último puesto de la pole a los de ERC, mientras Rosa Diez enseñaba pierna desde la banda para despistar a los chicos de Schuster.
Así las cosas, mientras digerimos la sopa de análisis en la que todos han mejorado, evolucionan adecuadamente o se van a casa a cambiarse los calzoncillos, sigue resonando entre una marabunta de gilipolleces la voz de una chavala que acaba de perder a su padre a manos de unos hijos de puta, como soltó textualmente ante los micros de la prensa. A veces tres palabras valen más que mil imágenes....y reconforta un huevo oirlas.
miércoles, 5 de marzo de 2008
El túnel del tiempo
En el monasterio de Sant Benet, a menos de cincuenta minutos de Barcelona (sin atasco y dándole al coche una caña moderada) se ha abierto un túnel del tiempo por el que se están colando olores fétidos que brotan de la nada, cánticos de gargantas mudas desde hace cientos de años y hasta fantasmas de monjes que se pasean por los claustros para pasmo de turistas y regocijo de seguidores de Iker Giménez.
La cosa ha pillado dimensiones internacionales y desde Japón, Inglaterra o Estados Unidos han llegado reporteros para indagar sobre esta brecha en el tiempo que se ha abierto en el corazón del oasis catalán. A lo mejor resulta que esa es la explicación a lo que sale a diario en los papeles. Bien mirado, los engominados cazadores de la manifestación del otro día bien podrían haber llegado directamente de un pasado ambientado en Los Santos Inocentes. Lo mismo se puede decir de los autodenominados antifascistas, que parecen escapados de un casting de Revuelta en el Frenopático, y que el otro día sembraron el caos en Madrid y protagonizaron hazañas tan loables como el destrozo de la maquinaria de obra en la que un trabajador autónomo había enterrado todos sus ahorros.
Que mejor explicación que la existencia de una fisura en el tiempo para entender la proliferación de cavernícolas maltratadotes y asesinos de mujeres, con perdón de los verdaderos cavernícolas, por supuesto. O para entender los comunicados de la Conferencia Episcopal, que dentro de nada inaugurará el túnel Torquemada.-Rouco
¡Qué bonito sería poderle echarle al empedrado del tiempo la culpa de la existencia de traficantes de esclavos, señores feudales del ladrillo y psicokillers patrioteros!. Pero lo cierto es que, por muchas psicofonías que graben en los monasterios abandonados, los sonidos realmente espeluznantes siguen siendo los gritos de las madres que llevan a sus hijos en brazos a los hospitales de Bagdad, Kenia, Palestina o Kurdistan, o los lamentos continuados de los torturados en cualquier penal de esta planeta. Desgraciadamente para Benita del Valle, su verdugo, condenado a 15 años de cárcel, no venía de la edad de piedra sino de Valladolid, y había nacido en 1953.
La cosa ha pillado dimensiones internacionales y desde Japón, Inglaterra o Estados Unidos han llegado reporteros para indagar sobre esta brecha en el tiempo que se ha abierto en el corazón del oasis catalán. A lo mejor resulta que esa es la explicación a lo que sale a diario en los papeles. Bien mirado, los engominados cazadores de la manifestación del otro día bien podrían haber llegado directamente de un pasado ambientado en Los Santos Inocentes. Lo mismo se puede decir de los autodenominados antifascistas, que parecen escapados de un casting de Revuelta en el Frenopático, y que el otro día sembraron el caos en Madrid y protagonizaron hazañas tan loables como el destrozo de la maquinaria de obra en la que un trabajador autónomo había enterrado todos sus ahorros.
Que mejor explicación que la existencia de una fisura en el tiempo para entender la proliferación de cavernícolas maltratadotes y asesinos de mujeres, con perdón de los verdaderos cavernícolas, por supuesto. O para entender los comunicados de la Conferencia Episcopal, que dentro de nada inaugurará el túnel Torquemada.-Rouco
¡Qué bonito sería poderle echarle al empedrado del tiempo la culpa de la existencia de traficantes de esclavos, señores feudales del ladrillo y psicokillers patrioteros!. Pero lo cierto es que, por muchas psicofonías que graben en los monasterios abandonados, los sonidos realmente espeluznantes siguen siendo los gritos de las madres que llevan a sus hijos en brazos a los hospitales de Bagdad, Kenia, Palestina o Kurdistan, o los lamentos continuados de los torturados en cualquier penal de esta planeta. Desgraciadamente para Benita del Valle, su verdugo, condenado a 15 años de cárcel, no venía de la edad de piedra sino de Valladolid, y había nacido en 1953.
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